Banda Sonora para El Fantasma de la Ópera

NAK FESTIVAL DE MÚSICA CONTEMPORÁNEA DE NAVARRA 2018 / NOTA DE PRENSA

El proyecto de creación se enmarca en las actividades de NAK FESTIVAL DE MÚSICA CONTEMPORÁNEA DE NAVARRA y se estrenará en directo en la Filmoteca de Navarra en septiembre de 2018





Crear nuevas bandas sonoras para clásicos del cine mudo es un proceso que goza de popularidad actualmente. Unido al hecho de ver películas en clave contemporánea, la música actual en directo proporciona nuevos significados y una nueva vía de exploración para artistas e intérpretes, y por supuesto para el público. Lo interesante es desarrollar nuevos lenguajes y añadir al cine un nuevo sentido expresivo a través de su ambientación sonora. Por esta razón, en la nueva edición de NAK Festival de Música Contemporánea de Navarra- Nafarroako Musika Garaikidearen Jaialdia, que tendrá lugar en Pamplona en 2018, la idea de relacionar música contemporánea y cine cobra un nuevo valor. El Festival, organizado por el Centro de Música Contemporánea “Garaikideak” y el Ayuntamiento de Pamplona, cuenta para este proyecto con la colaboración de la Filmoteca de Navarra.

Cuatro alumnos de FP de CTL y ocho estudiantes del Conservatorio Superior, bajo la dirección de dos autores de música contemporánea y electrónica experimental, Ignacio Fdez. Galindo e Hilario Rodeiro, están estos días grabando material sonoro para el clásico de cine mudo “El fantasma de la ópera” (1925), de Rupert Julian (1879-1943), dentro de la programación del Festival NAK. El proyecto, que se estará gestando durante cinco meses de trabajo, se presentará en la Filmoteca de Navarra el jueves 27 de septiembre de 2018, a las 20:00 horas, dentro de NAK FESTIVAL DE MÚSICA CONTEMPORÁNEA DE NAVARRA. La coordinación musical con los alumnos del Conservatorio la llevan a cabo las profesoras Francesca Croccolino y Nekane Iturrioz, muy involucradas en la promoción de nuevo repertorio instrumental para sus alumnos.

“Músicos y técnicos de sonido forman parte del mismo sector profesional, pero estudian y perfeccionan sus conocimientos en espacios de aprendizaje habitualmente separados. El estudiante de música siempre va a necesitar un técnico para obtener la mejor calidad de su interpretación; y el estudiante de sonido precisa de un músico para aplicar de forma práctica los conocimientos de la técnica de grabación en estudio o el sonido directo. El objetivo de este proyecto es tender puentes de forma creativa, uniendo experiencias del sector audiovisual y educativo”, afirma Ignacio Fernández Galindo, coordinador del proyecto.

El artista sonoro Hilario Rodeiro (Santiago de Compostela, 1981) y el autor Ignacio Fernández Galindo (Pamplona, 1973) están creando una nueva obra sonora que reúne música contemporánea con experimentación en vivo a través de la electrónica y la música electroacústica. Los lenguajes de los dos autores se han unido para lograr un trabajo común y sorprendente, uniendo investigación en estudio de sonido con grabaciones en directo con intérpretes de instrumentos clásicos, como piano, cuerdas, clarinete, flauta travesera o acordeón. 

El poder evocador de la música, la sugestión que aportan los ruidos y sonoridades poco usuales y el efecto dramático que produce el silencio… constituyen recursos expresivos que se tienen en cuenta durante el proceso. Los intérpretes participantes son: Itsaso Mungia (acordeón), Maitane Guo Yi Urreta (flauta), Lara Ferrer (violín), Irene Talledo (violín), Andrea Martínez (cello), Celia Chuliá (piano), Cynthia Nieves (viola) y Pablo García (clarinete). “La posibilidad de trabajar improvisaciones favorece en el intérprete la desaparición del miedo al error convirtiéndose el sonido en conductor y eje principal, se produce un disfrute intenso desde la estética y la nueva creación; es un caso de investigación sonora que debiera incluirse en futuros planes de estudios”, apunta la profesora del Conservatorio Nekane Iturrioz.

“Concibo la experimentación en música desde un punto de visto bastante anárquico, sin esquemas previos, grabando improvisaciones con técnicas próximas al sound-painting o la improvisación libre. Creo que del puro acto de la generación espontánea de sonidos surge un material sonoro de extraordinario valor, ausente de corsés y premisas. Esta forma de atrapar ideas es poco usual en la estilística actual”, explica Hilario Rodeiro.

La película “El fantasma de la ópera”, de 92 minutos de duración, que se proyectará en la Filmoteca de Navarra a partir de una reciente versión remasterizada, estará acompañada de la música interpretada y manipulada electrónicamente en directo por Hilario Rodeiro e Ignacio Fernández Galindo, a partir de creaciones propias y de interpretaciones de los estudiantes de música del Conservatorio y de FP. “Creemos que es una oportunidad excepcional para los alumnos del Conservatorio el hecho de salirse de la partitura y experimentar con su propio instrumento; explorar estética y estilísticamente siempre es un reto”, comenta la profesora Francesca Croccolino.

El proyecto de sonorización cuenta con la colaboración y asesoramiento de la Filmoteca de Navarra, CTL FP IMAGEN Y SONIDO, Conservatorio Superior de Música de Navarra (CSMN) y el Centro de Música Contemporánea “GARAIKIDEAK”.

LOS AUTORES


Hilario Rodeiro e Ignacio Fernández Galindo se conocieron en 2017 en Pamplona trabajando en la compañía de danza contemporánea “Dínamo Danza”, dirigida por la coreógrafa Carmen Larraz. Rodeiro, percusionista proveniente del jazz y con experiencia en música electrónica, y Fernández Galindo, profesor de Comunicación Audiovisual en CTL e investigador en música de nueva creación, han encontrado en este proyecto una colaboración artística fructífera. “Los dos somos profesores de sonido y música, y este hecho condiciona positivamente la forma de entender el aprendizaje y la pedagogía con alumnos músicos o técnicos”, afirma Hilario Rodeiro. 

Hilario Rodeiro (Santiago de Compostela, 1981) se forma como percusionista en Santiago de Compostela, licenciándose en Batería-Jazz, en San Sebastián. Recibió clases de músicos como: L.A.R. Legido, Guillermo McGill, Jorge Rossy, Jo Krause, Guillermo Klein o Víctor de Diego entre muchos otros. 

Ha participado en los festivales de jazz de Bruselas, Getxo, San Sebastián, Ibiza, Coruña, etc., y fue finalista en los concursos de jazz de Palma, Granada, Fuenlabrada o Debajazz. También fue seleccionado por los Circuitos de la Música (Ministerio Cultura 2008) o Artistas en Ruta (AIE 2011). Tiene un premio de la Academia de la Música (2006), un Premio Mejor Disco del Año III Muestra BBK Jazz (Starting, R.S. Faktor 2011) y fue ganador del V Concurs de Jazz de Barcelona. Aparece en discos como Mandra (CiTriC, 2011), W2 (Los Wachisneis, 2013), Albura (The Big Free Tongue, 2014), o Roots & Wings (The Trees, 2017), y ha colaborado con artistas y grupos como: Bob Sands, Andrej Olejniczak, Antonio Serrano, Mikel Andueza, Chris Kase, Sheilah Cuffy, Ruxe-Ruxe, Memoria Uno… Actualmente forma parte de bandas como The Trees, 3.3, The Good Time Rollers, o R.S. Faktor, entre otras.

Ignacio Fernández Galindo (Pamplona, 1973) es cofundador junto a músicos de Navarra, La Rioja, Aragón y Euskadi del Centro de Música Contemporánea GARAIKIDEAK, una iniciativa privada, cultural y sin ánimo de lucro que desde enero de 2010 impulsa desde Pamplona la creación de obras para conjuntos de cámara y la difusión de la música contemporánea. Es compositor autodidacta.

Estudiante de trompeta y asignaturas complementarias de Grado Medio en el Conservatorio Superior de Navarra (1987- 1996), entre ellas: Formas musicales (Martín Zalba), Estética (Marcos Andrés Vierge) y Cámara (Francesca Croccolino) Miembro de la Orquesta de Viento del Conservatorio, bajo la dirección de Fernando Sesma, desde su fundación en 1991 hasta 1996. Licenciado en Ciencias de la Información (Universidad de Navarra, 1996) Licenciado en Ciencias Políticas (2010, UNED) Profesor de Comunicación Audiovisual en CTL Formación Imagen y Sonido. En dicho centro impulsa desde 2013 el LCM (Laboratorio de Creación Multidisciplinar) En 2013 participa en la fundación de la Compañía Dinamo, un grupo profesional de danza y música contemporánea bajo la dirección de la coreógrafa Carmen Larraz. Desde su fundación en 2017, coordina el conjunto instrumental “Zugardi Big Band”.

EL LABORATORIO

En el proyecto hay en realidad tres laboratorios. El primero lo dirigen los autores Hilario Rodeiro e Ignacio Fernández Galindo y se encuentra a caballo entre Pamplona y un estudio de Lasarte, Guipúzcoa. El segundo laboratorio de sonido se encuentra en los estudios de sonido de CTL FP Imagen y Sonido, en el barrio de la Rotxapea. “Aquí investigamos la creación de drones, es decir, bases de sonidos no musicales de carácter experimental; son como las texturas en las artes plásticas”, explica Ignacio Fernández Galindo. El tercer laboratorio de sonido se encuentra en el Conservatorio Superior. “Durante varias jornadas de trabajo grabaremos sesiones de improvisación con los músicos participantes, buscando siempre la coherencia estética con el sentido de la película, y ahí es donde radica su dificultad y el reto”, expone Hilario Rodeiro.

Los estudiantes de CTL FP Imagen y Sonido que participan en este proyecto son Pablo Arricibita, Fernando Gentil, Tania Sola y Rubén Casanellas.

El proyecto de creación sonora se basa en la investigación de sonidos naturales y electrónicos con el objetivo de producir música no diegética o “film music”, es decir, música programática de carácter incidental, con el objetivo de sonorizar en directo una película clásica del cine mudo “El fantasma de la ópera” (1925), dirigida por Rupert Julian.

Música programática es la música que tiene por objetivo evocar ideas e imágenes en la mente del oyente, representando musicalmente una escena, imagen o estado de ánimo. Al contrario, se entiende por música absoluta aquella que se aprecia por ella misma, sin ninguna referencia particular al mundo exterior a la propia música. El término se aplica exclusivamente en la tradición de la música clásica europea, particularmente en la música del periodo romántico del siglo XIX, durante el cual el concepto va a tomar gran popularidad, llegando a convertirse en una forma musical autónoma, a pesar de que antes ya habían existido piezas de carácter descriptivo.

La música programática incidental también se conoce como música no diegética y es la creada para cine, danza y artes escénicas, teniendo en cuenta su contenido, puesta en escena y diseño de producción.

Para desarrollar el proyecto, los autores Hilario Rodeiro e Ignacio Fdez. Galindo, además de crear los contenidos musicales, dirigen dos grupos de trabajo e investigación:



Laboratorio de investigación A: alumnos del Ciclo Formativo de Grado Superior FP de “Técnico en Sonido para audiovisuales y espectáculos” de CTL FP Imagen y Sonido (Pamplona, Navarra), dentro del marco de Laboratorio de Creación Multidisciplinar (LCM) 
Laboratorio de investigación B: alumnos de Grado Superior de las profesoras Francesca Croccolino y Nekane Iturrioz, del Conservatorio Superior de Música de Navarra (Pamplona, Navarra) 

LA PELÍCULA

“El fantasma de la ópera” (título original: The Phantom of the Opera) es una película muda estadounidense de 1925 dirigida por Rupert Julian. Es la primera adaptación conservada (hubo una anterior de 1916, perdida) de la novela homónima del escritor francés Gastón Leroux.

El actor Lon Chaney desempeña el papel de un enmascarado y desfigurado "fantasma" que reside en la Ópera de París, y responsable de asesinatos y mutilaciones en un intento por forzar a los gestores del teatro para que hagan estrella del espectáculo a la mujer que ama.

Esta película causó un gran impacto por el horror intencionado producido por Lon Chaney con su aspecto (él mismo se aplicaba el maquillaje), y que fue mantenido en secreto por el estudio, hasta el lanzamiento de la película. Además de Chaney, el largometraje fue protagonizado por estrellas como Mary Philbin, Norman Kerry, Arthur Edmund Carewe, Gibson Gowland, John St. Polis y Snitz Edwards. La última superviviente del reparto original fue Carla Laemmle (1909–2014), sobrina del productor Carl Laemmle, que actuó en un pequeño papel, el de la "Primera Bailarina", cuando tenía 15 años de edad. En 1998, la película fue considerada «cultural, histórica y estéticamente significativa» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionada para su preservación en el National Film Registry.


...enlaces de prensa:






Nota de prensa Diario Navarra. http://shr.gs/2ZPMphD


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